Peligros de la dieta extrema para bajar 10 kilos en una semana

Se conoce bien que las dietas extremas son algunas veces muy complicadas y pueden ser causantes de problemas tanto como leves como de grandes consecuencias, pues estas dietas casi nunca son sujetas a una forma de comer de manera correcta y carecen de ayuda médica de algún especialista en nutrición, por lo que no tienen ningún tipo de información o sobre cómo realizar de forma correcta la dieta y que alimentos son los que se pueden consumir.

En los peligros que esta dieta puede desarrollar se ven afectadas las capacidades físicas de la persona con debilidad, fatiga, dolores musculares o de cabeza, palpitaciones frecuentes e intensas, anemia, así como también si la persona ya trae un problema del que no tiene conocimiento ya sea a nivel del corazón o de los riñones este con estas dietas extremas puede llegar a complicarse mucho más dejando consecuencias irreparables y así entre otras afecciones que puede generar una dieta extrema sin conocimiento. Por eso es que toda persona al momento de hacer cualquier tipo de dieta debe asistir al médico, para que este cumpla con hacerle una respectiva evaluación que determine si la persona está en condiciones de poder hacerla y cuál es la dieta más apropiada para ella según el estado en que se encuentre su organismo y así poder evitar problemas en la misma.

El hecho de bajar de 10 kilos es cuestión de tiempo y aunque una semana se puede decir que es un tiempo muy corto para esa meta, pero es posible acercarse un poco a esa meta de 10 kilos y lo principal es cambiar el habito en las comidas y empezar a comer de forma sana y correcta y baja en grasa para que se pueda ver el buen resultado en bajar esos kilos que desea, tomar las precauciones y tener mucha fuerza de voluntad hará posible esa necesidad de perder peso.

Se puede apreciar una forma correcta de comer los alimentos, en las horas que se debe y también se pueden ver los alimentos que son los indicados para incluir en una dieta que sea para bajar de peso:

Para un desayuno: Dos rebanadas de pan integral, queso fresco libre de sal y desnatado y una taza de café con leche descremada.

Para la mitad de la mañana: Un kiwi

Para el almuerzo: Un trozo de pechuga de pollo asada, una taza de arroz integral y verduras cocidas al vapor.

Para mitad de la tarde: Una fruta baja en azúcar o una barra nutritiva de dieta.

Para la cena: Un plato de ensalada de vegetales baja en sal y con unas gotas de aceite de oliva, rebanadas de jamón de pavo y un yogurt desnatado.

Si bien los alimentos indicados para este tipo de dieta son muchos y está en el gusto de la persona en variarlos para incluirlos en su comida de cada día y así hacer de la dieta algo mucho más placentero a la hora de comer.